jueves, 25 de junio de 2009

Las casualidades no existen,


dijo la Maga un día.

Alejandro es hermano de Sylvia (a ella la conocí pudiera decirse de pura casualidad -en Cananea-, aunque sin ella, tarde que temprano también la hubiera conocido, supongo... ¿eso querrá decir que la casualidad no existe o no importa o no debiera tener nombre...?) Y él, Alejandro, hace tiempo me contó de que un día, yendo por los caminos del sur, llegó a un pueblito en Oaxaca:
Tequistepec. Allí, conoció a un sr., músico, con quien platicó y en la charla éste le dijo, conozco a una poeta de Sonora... ¡vaya cosa! Cómo imaginar que años después de que por algo que mejor ya no llamaré casualidad anduve en Tequistepec, y conocí gente muy especial allá, llega Alejandro, mi amigo y habla con el mismo hombre con quien yo hablé. ¿Saben cuántos pueblos hay en Oaxaca?

Bolach (a saber cuál es el nombre, húngaro), por sabe qué movimientos terrestres, humanos, espirituales que no llamaremos casualidades, llegó a Cananea y se quedó algún tiempo y un día, en la calle, alguien le grita un saludo ¡en húngaro! Al hablar con el saludador, resultó que se trataba de un cananense que vive en Hungría, becado en no sé qué, lo más ¿curioso? es que al preguntarle dónde vivía allá en aquel país respondió con el nombre de un pueblo, el pueblo de donde es originario Bolach... ¿saben cuántos pueblos hay en Hungría?

El de amarillo es Bolach -que si se pone de pie no sale en la foto- El de azul, Alejandro Aguilar Zéleny, presentando en Cananea su libro "Andancias". A la extrema derecha, La Maga. Me hice un lugarcito entre ellos.

En esta foto me gusta ver los pies de estos cuatro, tan representativos de sus dueños.
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viernes, 19 de junio de 2009

Cananea, principios del S. XX


En tiempos de la Revolución llegó del sur, quién sabe cómo o por qué. Nunca dijo nada de esto a nadie.

Se casó con Josefa Gracia a quien conoció en Imuris. Vivieron en Douglas Az, llegaron a Cananea a finales de los años veinte.

En Cananea murió. Sólo tenía 48 años. Dejó una mujer viuda y 8 huérfanos. Fue minero, paletero (Paletería "La Alaska"), soldador y músico. En esta foto es el octavo de izquierda a derecha en la primera fila de pie, atrás. Se llamaba Miguel Rojas Cruz. Mi abuelo.



martes, 9 de junio de 2009


Idea y manos que se ven son de Mariana.



Cananea, abril de 2009



El pueblo visto desde la subida (así se llama, cuesta o subida) a Mesa Sur (aunque también es bajada de). Al fondo se ve la iglesia.

miércoles, 3 de junio de 2009

Dos niñas con minivestiditos y bolsitas ¿encantadoras?

(adentro de las bolsas no logro imaginar qué traerán si es que acaso traen algo... ¡claro que sí! las niñas siempre traen algo guardado, dulces, papeles, lápices, piedras...)

es a principios de los sesenta, tal vez 1965, verano de seguro

en el parque Juárez, la Plaza de Cananea

ese letrerito de la izquierda quizá dice: no pisar el pasto, no cortar las flores, sea feliz, no llore... puede decir cualquier cosa, ya no obedeceremos

Mi hermana, Lupita, y yo.

viernes, 29 de mayo de 2009

Cananea, Biblioteca, marzo, 2009.
¿Por qué decidieron recargarse en el pilar ambos? No lo saben, claro. Yo menos. Sólo supongo.
Que se sentían tan bien y relajados que estar de pie no bastaba. Frente a ellos, un no muy nutrido grupo (¿cuántos son necesarios para que un grupo sea considerado nutrido?) han estado escuchando la lectura del libro Linderos alucinados, ha habido muchas preguntas, observaciones, una vibra magnífica, entrañable.
El de la izquierda es Carlos Sánchez, autor del los linderos y de otros caminos; protegiendo el pilar, deteniéndolo, le acompaña Rafael, que antes formaba parte del tal vez sí nutrido grupo de escuchas atentos.
No se parecen, ni físicamente.
Su mirada es muy distinta.

Pero puedo estar equivocada. Por supuesto.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Cananea, 1961, tal vez marzo.
Puedo reconocer a: Mario en los brazos de Sabino, Lupita en los de Reymundo, Vicky en brazos de Armida, José, Leopoldo, Mi hermana Lupita, Lourdes, Chabela, Wenceslao, Román, Magdalena... todos ellos son mis primos ¡qué maravilla!. También están Albertina, Maruca (vecinas) y dostres niños que no conozco...
Se me ocurre que el mantel sea (es) de plástico grueso, verde tal vez o amarillo, con las flores y demás dibujos en varios colores llamativos.
El pastel quizá sea blanco, lo hizo mi tío Mike, le veo amor en los detalles, parece recién hecho.
No sé de quién es la casa.
En Cananea Vieja hay tres casas una junto a otra, que desde mucho tiempo atrás pertenecieron a mi padre y dos de sus hermanos, es en una de ellas, seguro.
Sentada casi encima del pastel (quequi se le llama aquí, por cake, claro) estoy yo que cumplo ¡un año! y ofrezco a quien toma la foto (supongo) una ¿paleta? (viéndola, me emociona pensar que ésa y las que están en un platito frente al pastel son paletas de gallito,caramelo rojo, parte de la cultura mexicana)


lunes, 25 de mayo de 2009


Fue por los guantes por lo que tomé la foto.
Ya después vi las nubes oscuras, las blancas, las casas, los techos. El plástico negro que se ve un poco a la derecha, abajo, es parte de lo que cubre una gran jaula llena de periquitos del amor. son de mi mamá, yo casi los detesto.
Es invierno de 2009, Cananea, porche trasero de mi casa (su casa, dice la gente ¿cortés?)
El árbol seco mide más de cinco metros, es esbelto y le quedaron todos los arándanos que no alcanzamos.
Como si fuera la pantalla de una televisión, en una de las ventanas que se ven (allá), la segunda o tercera de izquierda a derecha, por las noches (muchas noches) se ve cómo una mujer cocina, afanosa, a toda luz, puedo afirmar aunque no me conste (no sé ni quién es ella a pesar de vivir en el mismo barrio) que trabaja feliz.